Vacaciones familiares en Cádiz

Viajar en familia no siempre resulta fácil. Lo primero es encontrar un destino que guste a todos por igual, mayores y pequeños.

Las vacaciones de verano para los niños deben incluir diversión y chapuzones en la piscina o en el mar. Creo que nosotros conseguimos ambas cosas en Cádiz.

Lo primero que nos ganó a los cuatro fueron las playas, cómo no. Especialmente la playa de Zahara, en Zahara de los Atunes, llena de facilidades para que estar allí se hiciera muy agradable: buen aparcamiento, varios chiringuitos, equipo de salvamento controlando el baño, duchas y arena blanca, perfecta para los peques.

Vacaciones familiares en Cádiz

Bahía de Cádiz

Qué hacer en Cadíz

Entre los planes de mis vacaciones de verano en España con la familia hubo un poco de todo. Algunas de las cosas que más nos fascinaron fueron:

  • pasar una tarde de juegos en La Ciudad de los niños y las niñas, un parque de ocio infantil en Jerez de la Frontera muy completito, con un montón de atracciones y talleres. Imposible aburrirse con tantas actividades.

  • en el mismo Jerez de la Frontera, el Zoobotánico fue otro de los grandes pasatiempos. Allí se encuentran un gran número de animales que no podemos ver habitualmente en libertad como caimanes, cigüeñas negras o linces ibéricos.

  • dar una vuelta por Chipiona, recorriendo rincones tan turísticos como el faro, el monumento a Rocío Jurado o el Santuario de Nuestra Señora de Regla. Un buen paseo por la playa de Regla y una visita al Museo del Moscatel fueron el broche de oro a una jornada de lo más entretenida.

  • en Cádiz capital poco hay que no merezca, al menos, un vistazo desde fuera: el castillo de Santa Catalina, con unas preciosas vistas del mar y la bahía, la magnífica catedral de Cádiz, y un guiño a las conocidas chirigotas con el Gran Teatro Falla. Todo muy recomendable y ameno.

  • la perfecta mezcla de relax y cultura la vivimos en la playa de Bolonia. Donde disfrutamos conociendo el conjunto arqueológico Baelo Claudia, la antigua ciudad romana, vestigios cargados de historia y ubicados en una zona muy fotogénica en la ensenada de Bolonia.

La playa tampoco defraudó a los niños con sus dunas, un ambiente tranquilo y un paraje de lo más natural.

  • conseguir avistar África desde el Castillo de Guzmán el Bueno, en Tarifa, y probar suerte con los delfines y las ballenas haciendo una excursión en barco que no olvidaremos en mucho tiempo.

¡Hasta luego!